Durante el pasado martes se llevaron a cabo elecciones en varios estados de Estados Unidos (EEUU), donde se eligieron cargos de gobernadores, algunos alcaldes y legislaturas estatales. En este contexto, se registraron tres victorias significativas del partido Demócrata, lo que marcó el primer revés electoral para Donald Trump. Estas victorias corresponden a candidatos que habían sido objeto de críticas por parte del republicano en las semanas previas a la votación.
La victoria más destacada fue la del socialista Zohran Mamdani, quien logró imponerse con el 50% de los votos al independiente Andrew Cuomo, quien contaba con el respaldo directo del presidente Trump, y al republicano Curtis Sliwa. Mamdani, quien había sido calificado como “Comunista” por Trump, celebró su triunfo en Brooklyn, dedicando parte de su discurso al magnate. En sus palabras, “Trump, sé que estás escuchando. Sube el volumen. Para llegar a cualquiera de nosotros, tendrá que pasar por todos nosotros. Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes, construida por inmigrantes e impulsada por inmigrantes”.
El politólogo Juan Corredor, de la Universidad de Fordham en Nueva York, explicó al medio asociado RFI que el voto migrante fue clave en la victoria de Mamdani. Corredor señaló: “Tiene un origen migrante musulmán. Es de Queens, que es mayoritariamente latino y asiático. Mamdani sabe las necesidades de las comunidades migrantes. Entonces ha utilizado una estrategia muy interesante que le ha hablado a diversos sectores de la ciudad”.
Por otro lado, las victorias demócratas en las gobernaturas de los estados de Virginia y Nueva Jersey también representaron malas noticias para la administración actual de Estados Unidos. En este contexto, Abigail Spanberger (Virginia) y Mikie Sherrill (Nueva Jersey) se impusieron a los candidatos respaldados por Trump, presentando mensajes que contrastaron con la agenda del presidente y se posicionaron como alternativas moderadas, enfocadas en la economía y programas sociales.
Con estos resultados, Virginia pasa del gobernador Glenn Youngkin, del partido Republicano, a Spanberger, quien se convierte en la primera mujer en ocupar este cargo. Por su parte, Mikie Sherrill logró derrotar en una elección reñida a Jack Ciattarelli, quien se postulaba por tercera vez al cargo y era considerado cercano a Trump.
Ante este panorama, la representante Alexandria Ocasio-Cortez, del partido Demócrata, comentó: “No es solo un mensaje sobre los demócratas; es un mensaje sobre todo nuestro país. Creo que los estadounidenses están horrorizados por lo que están viendo salir de esta administración”.
Justo en la semana previa a las elecciones, Trump había expresado duras críticas hacia Spanberger y Sherrill a través de su plataforma Truth Social. En sus publicaciones, Trump cuestionó: “¿Por qué alguien votaría por las candidatas a gobernador de Nueva Jersey y Virginia, Mikie Sherrill y Abigail Spanberger, cuando quieren que todos sean transgénero, que los hombres jueguen en deportes femeninos, altos índices de delincuencia y los precios de la energía más caros del mundo?”
De acuerdo con CNN, otro resultado desfavorable para Trump se produjo en Pensilvania, donde los magistrados demócratas confirmaron sus cargos en el Tribunal Supremo estatal, consolidando así su mayoría. Este resultado se da en un estado históricamente disputado, donde las impugnaciones legales sobre las normas electorales son prácticamente inevitables.
Finalmente, Donald Trump reconoció la derrota de su partido en estas elecciones, argumentando que la razón principal fue que su nombre no estaba en las papeletas, además del cierre del gobierno federal. En sus palabras, “Trump no estaba en la papeleta y el cierre del gobierno fueron las dos razones por las que los republicanos perdieron las elecciones esta noche, de acuerdo con los analistas electorales”.
