El juez de la Corte de Apelaciones de Santiago, Antonio Ulloa, se encuentra en el centro de una controversia debido a una acusación constitucional que será votada por el Senado, lo que podría poner en riesgo su carrera como ministro.
En una entrevista con 24 Horas, Ulloa defendió su posición, afirmando: “Yo no formo parte de ninguna red de corrupción”, en el contexto de las acusaciones que enfrenta por supuestamente haber entregado información reservada en el caso Hermosilla y por su intervención en nombramientos dentro del Poder Judicial.
El juez expresó su deseo de que los senadores voten “sin presiones externas e internas” antes de la votación programada. En relación a la acusación, Ulloa manifestó su convicción de que se trata de una “vendetta política”, señalando específicamente a los acusadores, el diputado Manucheri y la diputada Cicardini, quienes, según él, están vinculados a ciertos sectores ideológicos.
Ulloa admitió haber cometido errores y faltas, pero insistió en que no está involucrado en ninguna red de corrupción, afirmando: “la única red que conozco, es la red de protección que tiene el magistrado Daniel Urrutia“.
En cuanto a sus declaraciones a La Segunda, donde mencionó que el “pituto” es un fenómeno común en el Poder Judicial, Ulloa se justificó diciendo que este problema no es exclusivo de su sector, sino que es un “problema cultural chileno y latinoamericano”, y añadió que “mientras no se modifique el sistema de nombramiento, esto seguirá siendo así”.
