El número de víctimas fatales por el devastador incendio en varios rascacielos de Hong Kong ha ascendido a 128, mientras las familias buscan a sus seres queridos en hospitales y centros forenses.
Este trágico suceso, considerado el más mortífero en la ciudad en casi 80 años, ha dejado a alrededor de 200 personas desaparecidas. Hasta el momento, 89 de los cuerpos recuperados no han podido ser identificados.
El incendio se desató el miércoles por la tarde en los andamios de bambú que se utilizaban para la reparación de las torres del complejo residencial Wang Fuk Court, que alberga aproximadamente 2,000 departamentos en el distrito de Tai Po, al norte de Hong Kong. Las llamas se propagaron rápidamente a través de los edificios de 31 pisos, ardiendo sin control durante más de 40 horas. El Departamento de Bomberos de Hong Kong informó que el incendio fue “prácticamente extinguido” el viernes por la mañana, momento en el que se suspendieron las operaciones de búsqueda de sobrevivientes, aunque se advirtió que el número de víctimas podría seguir aumentando.
En una conferencia de prensa, el secretario de Seguridad, Chris Tang, indicó que hasta ahora se han identificado solo 39 cuerpos y que 79 personas han resultado heridas. Las investigaciones se centran en determinar las causas del incendio, incluyendo la utilización de andamios inflamables y las mallas plásticas que suelen cubrir las estructuras en reparación. El jefe de los bomberos, Andy Yeung, destacó que los sistemas de alarma contra incendios de los edificios afectados “no funcionaban correctamente” y anunció que se tomarán “medidas coercitivas” contra los contratistas responsables.
Algunos residentes han declarado a la agencia de noticias AFP que no escucharon sirenas de alarma y que tuvieron que tocar puertas para alertar a sus vecinos mientras el fuego se propagaba. Este desastre se ha convertido en el incendio más letal en Hong Kong desde 1948, cuando una explosión seguida de un gran incendio dejó al menos 135 muertos. A pesar de que los incendios mortales habían disminuido en la ciudad gracias a mejoras en la seguridad, este trágico evento ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de las estructuras en reparación y la necesidad de revisar los protocolos de seguridad.
