{"id":4022,"date":"2025-11-07T13:30:18","date_gmt":"2025-11-07T13:30:18","guid":{"rendered":"https:\/\/santiagonoticias.com\/?p=4022"},"modified":"2025-11-07T13:30:18","modified_gmt":"2025-11-07T13:30:18","slug":"mediumnidad-y-poder-en-el-chile-del-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/santiagonoticias.com\/?p=4022","title":{"rendered":"Mediumnidad y poder en el Chile del siglo XX"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div>\n<p>Por <strong>Jaime Donoso Espinosa<\/strong><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"519\" height=\"550\" alt=\"\" class=\"wp-image-1134437\" src=\"width:226px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Jaime-Donoso-Espinosa.jpg 519w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Jaime-Donoso-Espinosa-453x480.jpg 453w, https:\/\/www.elciudadano.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Jaime-Donoso-Espinosa-226x240.jpg 226w\" sizes=\"auto, (max-width: 519px) 100vw, 519px\"\/><\/figure>\n<\/div>\n<p>En la arquitectura siempre en construcci\u00f3n de la modernidad chilena, erigida sobre los pilares aparentemente inquebrantables del derecho, el Estado secular y la raz\u00f3n ilustrada, existen fisuras estructurales por donde se filtra lo inesperado, aquello que desaf\u00eda el relato oficial de una naci\u00f3n empe\u00f1ada en proyectarse como racional y progresista. La figura de <strong>Jaime Galt\u00e9 Carr\u00e9<\/strong> (1903-1965) representa una de esas brechas m\u00e1s elocuentes y significativas. Abogado, mas\u00f3n de alto rango \u2013con fuertes indicios de que lleg\u00f3 a ser Gran Maestro de la <strong>Gran Logia de Chile<\/strong>\u2013, su notoriedad p\u00fablica como m\u00e9dium interpela directamente la supuesta coherencia monol\u00edtica de nuestras \u00e9lites pol\u00edticas y financieras del siglo XX. Su historia no constituye un simple relato anecd\u00f3tico sobre lo oculto, sino un s\u00edntoma poderoso de una modernidad particular, tensionada y heterog\u00e9nea, donde lo esot\u00e9rico y lo institucional no se opusieron de manera frontal, sino que se entrelazaron en una compleja danza de poder, creencia y legitimaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El proyecto cinematogr\u00e1fico \u00abGalt\u00e9\u00bb, del cineasta y escritor <strong>Jos\u00e9 Guerrero Urz\u00faa<\/strong> \u2013cuyo trabajo previo en el film \u201cTres Almas\u201d (2022) y su \u00faltima novela \u201cM\u00e9dium\u201d (2024, <strong>Editorial Segismundo<\/strong>) lo acreditan como un investigador agudo y persistente de estas zonas grises de nuestra cultura\u2013, no se limita a exhumar una biograf\u00eda exc\u00e9ntrica. Su ambici\u00f3n es mayor y m\u00e1s necesaria: aborda la vida de este personaje como un prisma conceptual para refractar una verdad inc\u00f3moda y sistem\u00e1ticamente relegada al archivo de las rarezas hist\u00f3ricas. En el <strong>Chile <\/strong>de la primera mitad del siglo XX, la toma de decisiones en las altas esferas del poder no era un territorio exclusivo de la l\u00f3gica positivista. Exist\u00eda, de forma paralela y a veces entrelazada, una econom\u00eda cultural no oficial, un sustrato de pr\u00e1cticas y saberes que operaba con una l\u00f3gica distinta pero igualmente eficaz.<\/p>\n<p>Esta dimensi\u00f3n ha sido explorada por la academia con creciente seriedad. El historiador <strong>Manuel Vicu\u00f1a<\/strong>, en su fundamental obra \u201cVoces de Ultratumba: Historia del espiritismo en Chile\u201d, proporciona un marco indispensable para comprender el fen\u00f3meno. Vicu\u00f1a argumenta que, para sus practicantes, el espiritismo no era un mero entretenimiento, sino que operaba como un ritual de \u00abreintegraci\u00f3n c\u00f3smica entre vivos y extintos, encaminadas a remediar las dislocaciones ps\u00edquicas acarreadas por la muerte\u00bb. Era, en esencia, un mecanismo cultural sofisticado para \u00abaminorar la virulencia del acontecimiento fat\u00eddico que ensombrece la vida\u00bb. Este an\u00e1lisis nos permite ver a Galt\u00e9 no como un curandero, sino como un operador especializado dentro de este ecosistema de significados. Su asesor\u00eda esot\u00e9rica a presidentes como <strong>Pedro Aguirre Cerda<\/strong> y <strong>Salvador Allende<\/strong> (con quien interactu\u00f3 antes de su presidencia), su rol como cofundador de la <strong>Sociedad Chilena de Parasicolog\u00eda<\/strong>, y su reputaci\u00f3n internacional \u2013solicitado por instituciones de prestigio como la <strong><em>Society for Psychical Research<\/em><\/strong> en <strong>Londres<\/strong>\u2013, lo erigen en un nodo crucial. Encarnaba la paradoja de un hombre que habitaba con igual soltura y autoridad la fr\u00eda l\u00f3gica de las leyes y el enrarecido clima de las sesiones medi\u00famnicas, donde, se dec\u00eda, era pose\u00eddo por el esp\u00edritu del doctor <strong>Erick Halfanne<\/strong> para realizar diagn\u00f3sticos y sanaciones.<\/p>\n<p>Su caso, m\u00e1s que resultar una anomal\u00eda inexplicable, se inscribe en un tejido cultural m\u00e1s amplio y vibrante, que investigaciones contempor\u00e1neas como las de la acad\u00e9mica <strong>Diana de Esp\u00edritu Santo<\/strong> se han encargado de cartografiar con rigor. Sus estudios sobre \u00abla vida de los esp\u00edritus\u00bb en la cultura popular chilena demuestran de manera convincente que estas pr\u00e1cticas no son vestigios de un pensamiento m\u00e1gico en extinci\u00f3n, sino componentes activos y din\u00e1micos de nuestro paisaje social. Lejos de limitarse a los m\u00e1rgenes, estas creencias y pr\u00e1cticas permeaban, y a\u00fan permean, todos los estratos, configurando modos de entender la salud, la muerte, el duelo y las propias relaciones de poder. La mediumnidad de Galt\u00e9, por lo tanto, no trasuntaba un acto de charlataner\u00eda en la penumbra, sino que era una pr\u00e1ctica provista de una l\u00f3gica interna y una funci\u00f3n social espec\u00edfica dentro de su c\u00edrculo. Una manifestaci\u00f3n particularmente elevada de una corriente subterr\u00e1nea, pero poderosa, en la sociedad chilena.<\/p>\n<p>Cabe destacar que esta no es la primera vez que el cine chileno se aproxima a esta enigm\u00e1tica y extraordinaria figura. El documental \u201c<em>Historia de un m\u00e9dium\u201d,<\/em> realizado por <strong>Silvio Caiozzi<\/strong> para <strong><em>Televisi\u00f3n Nacional<\/em><\/strong>, ya hab\u00eda rastreado su huella, estableciendo a Galt\u00e9 como un personaje leg\u00edtimo y fascinante dentro de nuestro patrimonio hist\u00f3rico y audiovisual. Sin embargo, el proyecto cinematogr\u00e1fico de Guerrero Urz\u00faa no pretende inventar un mito desde cero, sino que desea profundizar, con sello propio, en una exploraci\u00f3n de car\u00e1cter sensorial, narrativo y especulativo; llevando la indagaci\u00f3n del plano de lo factual al de la experiencia f\u00edlmica.<\/p>\n<p>Esta aproximaci\u00f3n exige, a su vez, un tratamiento f\u00edlmico equiparable a su complejo objeto de estudio. Su proyecto, largometraje de ficci\u00f3n \u00abGalt\u00e9\u00bb (en progreso, a cargo de <strong>Plano Infinito Producciones<\/strong>), rechaza de manera consciente y deliberada la l\u00f3gica centr\u00edfuga del cine narrativo convencional \u2013aquella que dirige toda energ\u00eda dram\u00e1tica hacia un conflicto central un\u00edvoco, caracter\u00edstica del modelo industrial hollywoodense\u2013 para abrazar una po\u00e9tica de la atm\u00f3sfera, el detalle perif\u00e9rico y la sugerencia velada. El guion, que renuncia al di\u00e1logo explicativo, a favor de un lenguaje coral construido b\u00e1sicamente desde miradas, gestos y s\u00edmbolos, no busca explicar o validar el fen\u00f3meno Galt\u00e9, sino evocarlo, permitir que su misterio se despliegue y respire en la pantalla, instal\u00e1ndose en la percepci\u00f3n del espectador. Se trata de una apuesta est\u00e9tica que es, en el fondo, una toma de posici\u00f3n epistemol\u00f3gica: entender la cultura no solo a trav\u00e9s de sus discursos expl\u00edcitos y sus documentos oficiales, sino tambi\u00e9n mediante sus silencios elocuentes, sus rumores persistentes, sus ritmos alterados y sus sombras extensas.<\/p>\n<p>El uso del plano secuencia no es aqu\u00ed un mero alarde t\u00e9cnico, sino un dispositivo narrativo fundamental para generar una temporalidad densa, casi ritual, que cautiva al espectador con la misma sensaci\u00f3n de presencia, intriga e incertidumbre que debi\u00f3 caracterizar las sesiones de Galt\u00e9. Es una estrategia para crear una \u00absensaci\u00f3n de presencia ineludible y claustrof\u00f3bica\u00bb, clave para explorar cuestiones como la mediumnidad y los l\u00edmites de la percepci\u00f3n. La c\u00e1mara subjetiva, por su parte, nos obliga a habitar, aunque sea de manera fugaz e inc\u00f3moda, la perspectiva de un hombre que se sab\u00eda y era percibido como un umbral viviente entre lo visible y lo invisible, entre la ley de los hombres y las leyes no escritas del \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d.<\/p>\n<p>En este dominio conceptual tan exigente e inquietante, el elenco se convierte en el veh\u00edculo esencial para transmitir la carga psicol\u00f3gica, emocional y simb\u00f3lica del relato. El trabajo de <strong>Pablo Medina<\/strong> en el rol de Jaime Galt\u00e9 promete una encarnaci\u00f3n pr\u00f3diga en matices y profundidad, capaz de proyectar simult\u00e1neamente la autoridad secular del jurista y mas\u00f3n, y la vulnerabilidad, el extra\u00f1amiento y la carga del m\u00e9dium. Junto a \u00e9l, un ensamble de destacadas de actrices y actores chilenos como <strong>Paulina Morales Figueroa, Romina Trujillo, Laura Maldonado, Gonzalo Jara, Cristian Niedbalski, Alfredo Poblete<\/strong> -entre otros- tiene la ardua y crucial tarea de construir, desde la corporalidad y la elipsis, el entramado social humano que rodeaba, sosten\u00eda, cuestionaba y legitimaba a esta figura. Su labor ser\u00e1 tejer, desde la consistencia y vitalidad de sus interpretaciones, esa textura densa de complicidades, dudas, fe, ambici\u00f3n y miedo que permeaba a la elite de la \u00e9poca y que hac\u00eda posible que un fantasma como el doctor Halfanne, y el de un tal <strong>Mr. Lowe<\/strong>, tuvieran un lugar tangible y operativo en las salas de poder donde se modelaba el destino del pa\u00eds.<\/p>\n<p>\u00abGalt\u00e9\u00bb se propone, en definitiva, como una arqueolog\u00eda cr\u00edtica de nuestro imaginario social y un cuestionamiento a los relatos simplificadores y auto congratulatorios de nuestra historia oficial. Al rescatar esta figura y el universo de significados que la hizo posible y necesaria, la pel\u00edcula -una vez producida- no solo enriquecer\u00e1 nuestro patrimonio inmaterial, sino que iluminar\u00e1 con nuevo fulgor las contradicciones fundacionales de un proyecto de pa\u00eds. Demuestra que nuestras instituciones, lejos de ser ajenas o inmunes a lo misterioso, se han construido tambi\u00e9n pactando constantemente con aquello que escapa a la l\u00f3gica que las funda.<\/p>\n<p>Apoyar la realizaci\u00f3n de este proyecto f\u00edlmico, desde luego es invertir en un cine de alto vuelo, que piensa con im\u00e1genes y sonidos, que conf\u00eda en la inteligencia y sensibilidad del espectador y que se atreve a transitar por los bordes de lo decible. Es contribuir a una obra que interroga los relatos oficiales y explora las zonas grises de nuestra historia; all\u00ed donde lo pol\u00edtico y lo espiritual, la raz\u00f3n y el mito, lo p\u00fablico y lo \u00edntimo, se encuentran para revelar los verdaderos -y m\u00e1s fascinantes- mecanismos que han tejido la compleja trama de nuestra cultura.<\/p>\n<p>Por<strong> Jaime Donoso Espinosa<\/strong><\/p>\n<p>Doctor en Estudios Culturales. Acad\u00e9mico<strong> Departamento de Filosof\u00eda UMCE<\/strong><\/p>\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><em>Las expresiones emitidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de su autor(a) y no representan necesariamente las opiniones de\u00a0<strong>El Ciudadano<\/strong>.<\/em><\/pre>\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n<h4 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-sigue-leyendo\"><em><strong>Sigue leyendo:<\/strong><\/em><\/h4>\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-el-ciudadano wp-block-embed-el-ciudadano\"\/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n<p><script async defer crossorigin=\"anonymous\" src=\"https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/sdk.js#xfbml=1&#038;version=v14.0&#038;appId=91647977268&#038;autoLogAppEvents=1\" nonce=\"oICed85h\" type=\"7265a99813f283a9f8254eca-text\/javascript\"><\/script><br \/>\n<br \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jaime Donoso Espinosa En la arquitectura siempre en construcci\u00f3n de la modernidad chilena, erigida sobre los pilares aparentemente inquebrantables del derecho, el Estado secular y la raz\u00f3n ilustrada, existen fisuras estructurales por donde se&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4023,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":{"0":"post-4022","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-entretenimiento"},"amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4022"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4022\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4023"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/santiagonoticias.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}