A las 13:00 hora de Oslo (9:00 hora de Chile) se llevó a cabo la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado, quien no pudo asistir debido a razones de seguridad. En su discurso, el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jørgen Watne Frydnes, subrayó la importancia de Machado como un símbolo de la lucha por la democracia en Venezuela. “Mientras estamos aquí sentados en el ayuntamiento de Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras en Venezuela. No pueden oír los discursos de hoy, solo los gritos de los presos que están siendo torturados”, afirmó Frydnes. Además, hizo un llamado a la comunidad internacional: “Que nos escuchen ahora. Que sepan que el mundo no les da la espalda. Que la libertad se acerca y que Venezuela volverá a ser un país pacífico y democrático. Que amanezca una nueva era”.
La entrega del diploma y la medalla Nobel fue realizada a Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora, quien fue recibida con una ovación de pie por los asistentes. “Estoy aquí en nombre de mi madre, que ha unido a millones de venezolanos”, expresó Sosa con emoción. También mencionó: “Aunque no ha podido estar aquí, mi madre nunca incumple una promesa. Así que dentro de poco podremos abrazarla después de 16 meses”. Sosa destacó el deseo de su madre de ver una Venezuela libre y su determinación de no rendirse.
Entre los presentes se encontraba Edmundo González, quien asumió el liderazgo de la oposición venezolana tras la inhabilitación de Machado por el régimen de Nicolás Maduro para participar en las elecciones de julio de 2024. González, quien se exilió en España en septiembre, recibió una cálida ovación al ser presentado.
La ceremonia también contó con la actuación del artista venezolano Danny Ocean y la pianista Gabriel Montero, así como la presencia de varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos el argentino Javier Milei, el panameño José Raúl Mulino y el paraguayo Santiago Peña, junto a figuras de la oposición y familiares de Machado.
El Instituto Nobel había indicado que Machado había hecho todo lo posible para asistir a la ceremonia, pero que su ausencia se debía a un “viaje en una situación de peligro extremo”. A pesar de no poder estar presente, el Instituto confirmó que Machado estaba a salvo y que tenía la intención de llegar a Oslo. En una conversación telefónica minutos antes del inicio del evento, lamentó no poder asistir, pero aseguró que estaba “en camino ahora mismo”. La incertidumbre sobre su presencia se había intensificado tras la cancelación de una rueda de prensa programada por el Instituto Nobel.


