El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció el pasado domingo la liberación de Camilo Castro, un ciudadano francés que había estado detenido en Venezuela durante cinco meses bajo el régimen de Nicolás Maduro.
El mandatario colombiano, Gustavo Petro, también se pronunció sobre el caso a través de la red social X, donde destacó que “Camilo Castro estaba en una cárcel de Venezuela y se logró, con mediación del gobierno francés, su liberación. Esperamos la liberación del resto de colombianos”. Petro subrayó la importancia de la colaboración entre Colombia y Venezuela en la lucha contra el narcotráfico y enfatizó la necesidad de liberar a todos los presos políticos en Venezuela y en el continente.
Según la agencia internacional EFE, Camilo Castro es un profesor de yoga de 41 años, con nacionalidad francesa por parte de madre y chilena por parte de padre. Su padre, quien se exilió en Francia, huyó del régimen de Augusto Pinochet.
La madre de Castro, Hélène Boursier, se reunió con él en el aeropuerto de Orly en París el pasado fin de semana, tras su liberación. Su padrastro, Yves Guibert, había declarado anteriormente que la detención de Castro se realizó “sin ningún tipo de fundamento”. “Lo detuvieron solamente por ser francés, básicamente por eso y lo acusaron injustamente de ser un agente de la CIA, lo que no es cierto”, afirmó Guibert.
Castro fue arrestado el 26 de junio en el paso fronterizo de Paraguachón, entre Colombia y Venezuela, mientras intentaba renovar su visa en Colombia. A mediados de septiembre, su madre había expresado su preocupación por la falta de noticias de su hijo, salvo un mensaje de audio recibido a finales de julio en el que él le pedía ayuda. En ese momento, según sus familiares y Amnistía Internacional, Castro estaba bajo custodia de las autoridades venezolanas, sin que se comunicara el motivo de su detención.
Boursier, al reunirse con su hijo, expresó la profunda emoción que sentía al verlo libre, comparando este momento con las alegrías y sorpresas que la vida puede ofrecer.


