La Corte de Apelaciones de Puerto Montt ha desestimado el recurso de protección interpuesto por un exsuboficial de Gendarmería, quien estuvo involucrado en la venta de curantos a reos del módulo 11 de la cárcel Alto Bonito en mayo de este año.
El incidente ocurrió el 31 de mayo, cuando se llevó a cabo una inusual venta de curanto, un plato típico de la región de Chiloé, a los internos del penal, lo que desencadenó una serie de procesos administrativos contra los funcionarios implicados. Aunque siete personas participaron en la actividad, solo el suboficial Rodrigo Valenzuela, encargado de la seguridad del establecimiento, fue separado de su cargo y decidió apelar esta decisión.
En el recurso presentado, así como en la respuesta de Gendarmería, se indicó que Valenzuela y otros seis funcionarios estaban relacionados con la venta de alimentos en el módulo 11, con la colaboración de un interno. La institución penitenciaria aclaró que Valenzuela fue sancionado antes de que concluyera el sumario, ya que la Dirección Nacional de Gendarmería había recibido previamente dos oficios reservados de la Subdirección Operativa, que detallaban los hechos.
Según la información proporcionada, Valenzuela fue quien recibió el dinero de la venta de los curantos, mientras que el propietario de los platos no fue identificado. Además, se destacó que durante el ingreso del curanto, se registraron múltiples entradas y salidas de personas del recinto penal sin las revisiones correspondientes, lo que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad del establecimiento.
Gendarmería solicitó el rechazo del recurso de protección, pidiendo que se impusieran costas al querellante, aunque esta solicitud no fue aceptada por la corte.


