El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha expresado que la nueva estrategia de política exterior y de seguridad nacional del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría facilitar el restablecimiento de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. Esta declaración se produjo el lunes, tras la publicación del documento el pasado jueves, que marca un cambio significativo en la postura de la Casa Blanca hacia Moscú.
Peskov destacó que, si se eliminan los “factores irritantes” que actualmente afectan las relaciones bilaterales, podría abrirse la posibilidad de restaurar la cooperación entre ambos países. En su rueda de prensa diaria, el portavoz mencionó que “comprendemos que si son eliminados los factores irritantes que tenemos ahora en el plano bilateral, ante nosotros podría abrirse la perspectiva de restauración de nuestras relaciones, de sacarlas de esta crisis bastante profunda”.
Entre los factores irritantes que Peskov enumeró se encuentran las restricciones impuestas al personal diplomático ruso en EE.UU., el congelamiento de cuentas diplomáticas, la confiscación de propiedades de la Embajada rusa en Washington, la suspensión de las comunicaciones aéreas y la reducción de visados, entre otros.
El portavoz también reiteró su valoración positiva sobre la nueva estrategia de Trump, afirmando que “los detalles novedosos que vemos en el nuevo concepto, nos impresionan positivamente”. Peskov subrayó que el documento menciona la necesidad de diálogo y el establecimiento de relaciones constructivas, lo cual coincide con el enfoque de Rusia.
Sin embargo, Peskov no se aventuró a hacer predicciones sobre cómo podría evolucionar esta situación con futuras administraciones estadounidenses.
La estrategia de política exterior y de seguridad nacional presentada por Trump para su segundo mandato advierte sobre el posible fin de la civilización europea debido a las políticas migratorias y promete consolidar el liderazgo de Washington como superpotencia, especialmente en Latinoamérica. Este documento, que consta de 33 páginas, ha sido descrito por Trump como una “hoja de ruta” para garantizar la supremacía estadounidense y busca posicionar a EE.UU. en el centro de los esfuerzos por lograr la paz y estabilidad a nivel mundial.


