El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, ha expresado su preocupación por la falta de comunicación entre su país y el gobierno del presidente Gabriel Boric, señalando que esta situación ha sido decepcionante y ha dificultado la colaboración en temas cruciales para la población chilena. Judd, en una entrevista con El Mercurio de Antofagasta, afirmó que desde la elección de Donald Trump como presidente de EE.UU., el gobierno chileno ha cortado casi toda comunicación, lo que ha limitado la capacidad de trabajar juntos en asuntos importantes, como la seguridad y el combate al crimen, que según encuestas es la principal preocupación de los chilenos.
El embajador indicó que “la ideología del Presidente Gabriel Boric es muy distinta a la del Presidente Trump y, por alguna razón, decidió que no iba a trabajar con nosotros por esa diferencia ideológica”. Judd enfatizó que, a pesar de las diferencias, EE.UU. está dispuesto a colaborar con todos los países, independientemente de sus ideologías. “Una de las cosas más frustrantes es cuando algo malo ocurre en el mundo y vienen a pedirnos ayuda, pero es difícil cuando el jefe de Estado critica constantemente a nuestro presidente”, añadió.
Judd también expresó su esperanza de que la situación mejore con el cambio de mando que se producirá el próximo 11 de marzo, cuando José Antonio Kast asuma la presidencia. Kast, quien se impuso en la segunda vuelta electoral con una diferencia de más de 20 puntos sobre Jeannette Jara, ha manifestado su interés en contar con la opinión de Boric, lo que podría abrir nuevas vías de comunicación entre ambos gobiernos.
El futuro gobierno de Kast enfrentará el desafío de reactivar el crecimiento económico en un contexto de expectativas moderadas. Con Jorge Quiroz como posible ministro de Hacienda, las prioridades se centrarán en destrabar inversiones, reformar la permisología y reducir impuestos, en medio de un debate sobre la viabilidad de alcanzar un crecimiento del 4% anual.
La trayectoria de Kast, abogado de 59 años y fundador del Partido Republicano, ha estado marcada por su determinación en la política, habiendo llegado a La Moneda tras tres intentos presidenciales. Su victoria en el balotaje representa un cambio significativo en la dirección política del país, lo que podría influir en las relaciones internacionales de Chile, especialmente con Estados Unidos.


