Las redadas migratorias en Estados Unidos, impulsadas por el presidente Donald Trump, han sido lideradas por Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza en El Centro, California, quien se ha convertido en un referente de estas operaciones masivas. Bovino ha implementado tácticas que tradicionalmente se han utilizado en las fronteras del país, trasladándolas a grandes ciudades, especialmente aquellas gobernadas por demócratas. Recientemente, su figura ha cobrado notoriedad tras las redadas en Charlotte, Carolina del Norte, donde cientos de migrantes fueron detenidos durante un operativo realizado el pasado fin de semana.
En sus redes sociales, Bovino compartió imágenes de los agentes llegando a la ciudad y de las detenciones realizadas, afirmando: “Esta vez, la brisa azotó Charlotte como una tormenta. Desde pueblos fronterizos hasta la Ciudad Reina, nuestros agentes van donde la misión los llama”. Además, enfatizó su compromiso con la seguridad de las comunidades estadounidenses, afirmando: “No permitiremos que los criminales inmigrantes ilegales se apoderen de nuestras comunidades”.
Bovino, de 57 años, es graduado de la Universidad de Western Carolina y se unió a la Patrulla Fronteriza en 1996, siendo destinado inicialmente a El Paso, Texas. A lo largo de su carrera, ha ocupado varios cargos, incluyendo el de subdirector en Yuma, Arizona, y comandante de una redada masiva en Los Ángeles en 2025, que generó protestas en la ciudad. Su enfoque ha sido criticado por el uso de fuerza excesiva, aunque algunos exagentes lo defienden por su capacidad para ejecutar operativos con precisión.
Una de las tácticas más controvertidas de Bovino fue la implementación de un operativo en agosto en una tienda de materiales de construcción en Los Ángeles, donde agentes se ocultaron en un camión de mudanzas para atraer a jornaleros. Un exagente de la Patrulla Fronteriza, que prefirió permanecer en el anonimato, comentó que estas tácticas han sido comunes en la frontera sur durante décadas.
Los medios han informado que el próximo objetivo de las redadas podría ser Nueva Orleans, donde se planea la operación Swamp Sweep (Barrido del Pantano) a partir de diciembre. La anticipación de la llegada de Bovino ha llevado a muchos negocios a cerrar y ha generado ausencias en las escuelas, ya que los padres temen ser detenidos al llevar a sus hijos.
Bovino ha defendido su enfoque, afirmando: “Seamos claros: cuando personas que residen ilegalmente en nuestro país cometen delitos o violan nuestras leyes de inmigración, representan una amenaza directa para la seguridad de nuestros vecindarios”. A pesar de las críticas, su estrategia ha recibido el respaldo del Gobierno, que aboga por un enfoque más contundente en la aplicación de las leyes migratorias.


